
Has mirado su perfil de Instagram, has repasado sus historias… y notas algo: no hay fotos de ustedes juntos. Te preguntas: ¿no me ama? ¿me esconde? ¿me está siendo infiel?
Ese vacío digital duele, genera dudas, inseguridad. Pero lo que parece tan claro no siempre lo es. Porque la ausencia de “nosotros” en redes no es prueba automática de traición ni falta de amor. Lo que sí es, es una señal de algo que vale la pena explorar: lo que tú y tu pareja han pactado —o no— sobre lo que se muestra, lo que se comparte y lo que significa el cariño en el mundo offline.
Desde la psicología de pareja, este signo abre una conversación rica: sobre visibilidad, validación, expectativas y estilos de apego. Y entenderlo puede ayudarte a salir del bucle de sospecha y entrar en el diálogo real.
🧠 Lo que veo desde la psicología

- La visibilidad como validación social
Estudios indican que algunos usuarios usan fotos de pareja o cambiar el “estado de relación” en redes como una forma de “mostrar” compromiso o seguridad.
Pero hay matices: otros investigadores advierten que publicar mucho no es sinónimo automático de relación feliz, y que la falta de publicaciones tampoco significa infelicidad o engaño - Estilos de apego y necesidad de aprobación externa
Si tienes un apego ansioso, puede que esperes que tu pareja publique para sentirte seguro/a. Y si no lo hace, la mente asocia esa omisión con rechazo o abandono.
Desde la terapia vemos que cuando la persona no tiene claro qué esperar del otro en redes, empieza a llenar ese “vacío” con historias internas de traición o desamor. - Acuerdos implícitos vs explícitos en la pareja
Muchas veces no se habla del tema, “subir fotos juntos” queda como algo tácito. En consulta aparece algo como: “Nunca hablamos de eso, pero me molesta que él publique fotos con amigos y no conmigo”.
Cuando no se acuerda, la ambigüedad abre espacio a la interpretación y al malestar.
👩⚕️ Lo que veo en pacientes

- Paciente A: Se sentía herida porque su novio no la etiquetaba ni aparecía en su feed. Ella interpretaba que “no le importaba”. Al hablarlo, él respondió: “Mi cuenta es privada, prefiero que no sea pública nuestra relación”.
Resultado: no había infidelidad, había falta de diálogo. - Paciente B: Admiraba que su pareja publicara cada escenario juntos. Sintiéndose validada, disfrutaba. Pero cuando él dejó de hacerlo, se sintió “invisible” y la relación entró en fricción.
Resultado: la publicación no era lo central, sino la atención que ella recibía de él.
🛠️ Herramientas para manejarlo
- Hablar sin acusar
En vez de “¿Por qué nunca subes una foto conmigo?”, prueba: “Me siento poco visible cuando no aparecemos juntos en redes, ¿podemos hablar de cómo lo ves tú?”
Este cambio hace que el otro no se defienda y permite abrir diálogo. - Revisar expectativas
Pregúntate: ¿Por qué para mí es importante que suba fotos? ¿Qué necesito sentir para sentirme seguro/a?
A veces se trata de deseo de visibilidad, de seguridad, de «mostrar al mundo que estamos bien».
Cuando lo sabes, puedes buscar esa seguridad de otra forma. - Establecer acuerdos claros
La pareja puede acordar: “Publicamos cuando queramos juntos”, “No lo hacemos y nos sentimos bien”, “Lo hacemos pero no tiene que representar nada más”.
Acordar libera ambas partes y quita carga al “¿por qué no lo hace?”. - Validar tu seguridad interna
Tu valor no depende del feed de otra persona.
Fortalece tu autoestima, reconoce tus propias cualidades, y no delegues tu bienestar en una publicación.
No subir fotos juntos no es sinónimo de mentira.
No publicar no es prueba de desamor.
Lo que duele es el silencio que se instala cuando no se habla de lo que esperamos.
Ama, pero no midas el amor en likes.
Confía, pero no dependas de un post para sentirte segura.
Al final, lo que importa no es el número de publicaciones… sino la calidad de la conexión cuando nadie mira.